Sagunto - Zubieta.



Zubieta - Malerreka - Navarra/Nafarroa

Hoy Zubieta amanece mucho más luminoso, mucho más verde, mucho más cálido que aquella mañana de martes de enero, cuando fue sacada esta foto y cuando comienza toda esta historia.
Hace ya tres o cuatro años un grupo de Sagunto se plantó en Bértiz para conocer un poco más el otoño de este Bosque Mágico. Allí nos conocimos. Algún tiempo después, algunos de ellos volvieron a esta tierra a fotografiar los mil colores de los paisajes otoñales del País del Bidasoa. San Juan Xar, Infernuko Errota, los collados de Txaruta, el robledal de Orgi o Aralar fueron nuestros destinos durante aquellos maravillosos días de noviembre de 2012. Las fotos que consiguieron son simplemente asombrosas; algunas de ellas las he ido colgando en este blog en los últimos meses. Durante aquellos días, estos amigos míos se hospedaron en el Albergue de Beintza-Labaien, donde, como no podía ser de otra manera, trabaron una fuerte amistad con Mikel e Idoia, dos de las mejores personas que conozco y que llevan este local con esmero, con calidez, con profesionalidad y con un corazón tan grande como quepa imaginar. En Orbela, que así se llama el Albergue, algunos de estos amigos se sorprendieron e interesaron por las fotos que cuelgan del comedor, unas fotos que retratan a los Joaldunak de Ituren y Zubieta en plena faena, despertando, como siempre, a la Primavera. Y en aquel mismo momento, decidieron que si podían, vendrían a conocer estos carnavales únicos. Plasmé aquellos días en esta entrada.

Cesc Jurado y Bernardo Carrió, fotografiando 
el Valle del Bidasoa desde Askin, aquel otoño.

Y así fue. En los últimos días de enero, Cesc, Bernardo, Felipe y Juan vinieron a estas tierras a conocer los famosos Joaldunak, su fiesta, su historia, y sobre todo, a la gente que se esconde bajo los cencerros y los ttunttunrros. Entre fotos y bromas, entre cálida amistad y grandes corazones, fuimos y venimos por estos pueblos maravillosos. Disfrutamos con la alegría del Carnaval de Sunbilla, vimos vestirse a los Joaldunak de Ituren, donde hicimos grandes amigos. Y en Zubieta vivimos a tope aquel martes de carnaval, desde el almuerzo hasta la cena, entre la buena gente de este pueblo maravilloso, asombrados con el sonido ancestral de los cencerros que recorren la regata del Ezkurra en las frías mañanas de finales de enero. Y allí, mientras comíamos en la Posada del pueblo, codo a codo con los Joaldunak, entre risas y canciones, surgió de una manera natural lo que hoy me trae hasta aquí. Estos amigos de Sagunto volverían en primavera a hacer una paella al estilo de su tierra, para todos los vecinos del pueblo, en un día para rememorar amistades y para fortalecer lazos, para conocerse mejor, para disfrutar de cálida compañía y de complicidades comprometidas.



Y así es. Este fin de semana, un buen grupo de amigos de Sagunto se vienen desde tan lejos con sus paelleras, con su arroz, con kilos y kilos de conejo, de pollo, de verduras diversas, y sobre todo con los ojos del alma abiertos, a festejar con los zubietarras un “San Queremos” maravilloso. Y los de Zubieta, buenos son ellos para estas cosas, han preparado un programa de actos completísimo, para que este día de paella entre amigos sea más que eso, sea una verdadera fiesta en el pueblo. 

Fíjate bien en el impresionante programa para este sábado 15 de junio:

10:30 Salida de los Joaldunak de Zubieta
11:00 Talleres infantiles.
12:30 Partido de futbito.
13:30 Apuesta de hachas:
Mikel Indakoetxea y Ander Erasun
Contra
Jose Antonio Loiarte y Oian Larretxea.
14:30 Paella al estilo valenciano.
Durante la sobremesa se proyectará el video 
“Carnavales de Sunbilla, Ituren y Zubieta” 
de Bernardo Carrió (Sagunto).
18:00 Merienda para los niños.
19:00 Musika eta Dantzas.
20:00 Actuación del grupo “Gugaz”
23:30 Actuación del grupo de Napar-Mex: “Los Zopilotes Txirriaos”

Más de 60 personas de Zubieta se han apuntado a la comida. Y casi 20 personas de Sagunto se acercan a Zubieta a esta fiesta de la amistad. Y yo… de Tafalla, ¡metido en todo este maravilloso lio!
Los que me conocen sabrán de lo que siento al ver todo esto, al sentirme, de alguna manera, cómplice en este delicioso follón. Esta es, yo creo, una de las más profundas alegrías que me ha dado esta profesión. Que tanta gente de lugares tan distantes y diferentes como Sagunto y Zubieta se hermanen, se conozcan y se quieran, y que yo haya puesto mi granito de arena para que ocurra este pequeño milagro es un dulce regalo para mí.

Allí estaré este sábado. No me lo perdería por nada del mundo. Y tú ¿Te vienes?

Juan Goñi

NOTA: Todas las fotos son de Felipe Noguera, otro gran amigo de Sagunto, al que tengo muchas ganas de abrazar.

Todos debemos ir engrosando ese pequeño ejército...




«Todos debemos ir engrosando ese pequeño ejército, ¡Qué el día de mañana se considerará un ejército heroico!, mucho más que los que lucharon con las armas en la mano: el ejército de los que un buen día dijeron que había que hacer algo para proteger a una Madre que no se queja, que nos ha dado todo lo que tenemos, ¡y a la que estamos matando...!»

Félix Rodríguez de la Fuente.

Con la escuela de Narbarte por Bértiz.

El pasado 8 de mayo nos desplazamos con la escuela de Narbarte a Bértiz. Durante el agradable paseo que une ambos lugares pudimos disfrutar de los trinos de multitud de aves que aprendimos a identificar. Una vez en Bértiz, colocamos el telescopio a una distancia prudencial de alguna de las cajas que albergaban nidos de herrerillo, carbonero común o carbonero palustre. Los niños disfrutaron muchísimo, y, a mi entender, muchos de ellos empezaron a amar a las aves y en consecuencia, la Naturaleza. Ver como los papás y mamás entraban al nido con sus orugas en el pico para alimentar a sus pollitos es un bonito documento, una buena demostración de cómo suceden las cosas en la Mundo Natural.



A partir de ese día, y según me cuentan las profesoras, los niños y niñas de Narbarte piensan mucho en sus amigas las aves. Desde entonces han hecho multitud de trabajos y de dibujos sobre el tema. Algunos padres me comentan orgullosos como su niño o niña les contó el asombroso comportamiento del cuco al parasitar los nidos de otros pájaros, o la sorprendente inteligencia del arrendajo, por poner solo dos ejemplos. 

También se ha dado el caso de un niño con algún problema de aprendizaje, y que se ha centrado mucho con las aves. Presta mucha más atención en clase, elabora los trabajos con dedicación y esmero, y consulta con frecuencia un libro sobre aves que he prestado al centro durante unas semanas. 

Aquí os muestro algunos de los trabajos que se han realizado en este centro educativo. Como veis, hasta en la clase de inglés se ha hablado de las aves.






Ahora los chavales y chavalas de Narbarte me paran por la calle para contarme que han visto un martín pescador sobrevolando el río, o que están preocupados por los vencejos que habitan en el tejado de su casa, y a los que no ven desde hace días. A propósito… toda una sorpresa para ellos que Swift, nombre del zorro de David el Gnomo, ¡resulta ser el nombre del vencejo en inglés!


 

Hoy y mañana pasearemos con la escuela de Elizondo por la arboleda de Bértiz. Espero poder seguir trasmitiendo estos valores a los chavales y chavalas de esta escuela; el cariño por nuestras aves, que es el cariño por nuestros paisajes y por nuestra biodiversidad. Quizá en esto radique la última oportunidad, el último clavo ardiente al que aferrarse ante la constante destrucción de hábitats; ante la pasividad, cuando no el desprecio con el que Sociedad acomete el intenso deterioro de la biodiversidad al que nos enfrentamos. 

Es una gotita ante un océano. Pero es una gotita que se une a otras miles de ellas, en otras muchas escuelas, con el trabajo de numerosas ONG’s o en la dedicación de multitud de padres y madres, empeñados, como nosotros, en conseguir una Sociedad más concienciada con la importancia de conservar los hábitats y ecosistemas que conforman nuestro paisaje.
Hoy, más que nunca:

Conocer para respetar.
Respetar para amar.
Amar para defender.

Juan Goñi