"Lingua Navarrorun", ¿la lengua prehistórica de Europa?





La mayor parte de los lingüistas están actualmente de acuerdo en afirmar que el euskera es la lengua más antigua de Europa. Su origen se remonta al menos al Neolítico, aunque algunas fuentes indican que sus raíces se pierden mucho más atrás. Así lo parecen indicar palabras que designan herramientas de uso común en la prehistoria. 

Fíjate por ejemplo en la palabra “haitz”, piedra. De ella derivan palabras de herramientas presentes en la historia más antigua de la civilización, y que en un principio fueron de piedra, como por ejemplo aizkora (hacha), aizto (cuchillo), aitzurra (azada) o zulakaitz (punzón). En euskera estas herramientas siguen nombrándose como si todavía fueran de piedra. 

Otro vocablo antiquísimo es la raíz “ura”, agua en la actualidad, pero que en la antigüedad pudo significar “materia viva”, y de ahí palabras actuales en euskera como por ejemplo “lur” (tierra), “elur” (nieve), “zur” (madera), “haur” (niño), “hezur” (hueso), “euri” (lluvia)…

Por último citaremos la raíz “iz”, que significa energía, luz. De ahí derivan palabras como “izar” (estrella) izan (verbo: ser), “izadi” (naturaleza), izaki (criatura viviente), izpiritu (espiritu), izaera (carácter, modo de ser), izorra (embarazada), izotz (hielo: literalmente energía fría)…

Estas evidencias y muchas más han llevado a afirmar a los expertos que el euskera es el heredero directo de las lenguas que hablaba las gentes que hace 15.000 años habitaban las cuevas de Altamira, Ekain o Lascaus. Fíjate lo que decía el profesor Luis Pericot en la clausura del Pleno del Consejo Superior de Investigaciones Científicas allí por 1952:

“¿Quién sabe qué es la lengua vasca? Nada puede en los países europeos devolver a un hombre del siglo XX la sensación de transponerse a 5 ó 10.000 años antes. A nosotros nos basta para ello con escuchar a unos campesinos vascos en alguna de sus fiestas populares improvisando en su vieja lengua y cerrar los ojos. ¡Estamos oyendo a unos pastores neolíticos o acaso a quienes pintaron Altamira!”

Escucha la opinión del antropólogo y miembro de la Real Academia de la Lengua Española Julio Caro Baroja: 

“El origen de este pueblo es el de su lengua, que muchos suponen que podría remontarse al hombre de Cromañón.”

Y por último, la opinión del el profesor de la Universidad de Standford Luigi luca Cavalli-Sforza:
 
“La lengua vasca desciende de las lenguas habladas en la primera ocupación de Francia suroccidental y España noroccidental por los hombres de Cro-Magnon . Los grandes artistas de las cuevas de la región hablaban una lengua de la que desciende el moderno euskera.”
 
El euskera parece ser el último heredero de la lengua primigenia que los europeos hablaban en tiempos prehistóricos, desde los dominios de los iberos (íbero viene de Ebro… ¡será casualidad que rio en euskera es” ibai”, y vega se dice “ibar”, con una evidente proximidad con “Ebro” o “ibérico”?), hasta más allí de Armenia (el armenio guarda evidente similitudes con el euskera).

Escucha la opinión de otro investigador y lingüista, el armenio Vahan Sarkissian:

“Entre el armenio y el vasco existen muchísimas semejanzas, incluyendo la fonética, gramática y una parte notoria del vocabulario. Estas coincidencias abarcan sustantivos, adjetivos, verbos... ¿Cómo es posible esto si hay cuatro mil kilómetros de distancia entre ambos pueblos? Se puede entender de dos formas. O bien los vascos se desplazaron desde Armenia a la Península Ibérica, o viceversa; o bien existió en la antigüedad una gran cultura que abarcaría desde los Pirineos hasta el Cáucaso. No le veo otra explicación”

Estas son algunas de las coincidencias lingüísticas recogidas por Sarkissian:

Ardi-arti (oveja), Argi-aregi (luz), Artza-arch (oso), Bits-bits (espuma), Elki-elkh (salida), Gari-gari (trigo), Gitxi-khichi (poco), Haritz-harrich (roble), Horma-orm (pared), Otz-oits (frio), Ordo-ord (llano), Buru-pur (cabeza),  …

Tenemos que dejar de utilizar el euskera como campo de confrontación política. Es euskera es una joya de origen antiquísimo, una verdadera llave con la que entender y comprender la forma de hablar (y por lo tanto, la forma de entender el mundo) de nuestros más lejanos antepasados. Y es una joya que nos pertenece a todos, a toda la Humanidad, pues es historia viva y elemento clave para comprender más profundamente la cultura prehistórica europea. El euskera es cualquier cosa menos un garrote con el que golpear la cabeza de nuestro contrincante político. El euskera es la hilo conductor que une las más antiguas formas de hablar de Europa. 

Recuerda: Ibai es rio en euskera, pues bien, tenemos estos ríos europeos:

En Serbia y Montenegro nos encontramos con el río Iban. En Hessen un río Ibra. Más al sur de Alemania dos ríos Ebrach y diversos ríos Eberbache. Al pie de las colinas de los Alpes está el rio Ebersberg. O en Austria el río y la ciudad de Ybbs. En Francia nos encontramos con Ivergny, Iverny, Yvré-l'évéque, Ebréon, Evrune, Ebersheim, Yvry-en-montagne y en el País Vasco Ibarra, Ibarrola, Ibarrekolanda, Ibardin, Aranibar.

En euskera ur significa agua: Urola, Urura, Urumea, Urederra…(Euskadi - Navarra); Urofia, Huriel (Francia); Ourte (Bélgica); Urwis (Polonia); Ura (Rusia); Urach, Urbach (Alemania); Urula (Noruega).

Tomando como raíz la palabra vasca aran (valle)  se encuentran también abundantes topónimos en Europa que dan nombre a distintos valles: Arundel (Inglaterra), Arendal en Noruega y Suecia. En Alemania Arnach, Arnsberg, Arnstern, Aresburg y Ahrensburg. También Ohrenbach que antiguamente se llamaba Aranbach, además del alto del peñón del negro Palatino, antiguamente llamado Arnstein. Sin olvidar el Valle de Arán en la provincia de Lleida.

Todas estas y muchas más son las coincidencias que ha encontrado el reputado lingüista de la Universidad Ludwig-Maximilian de Munich, Theo Venneman, que lleva años estudiando las lenguas prehistóricas europeas. Fíjate lo que dice sobre el euskera: 

“Todas las lenguas tienen su origen en algún lado, muchas veces no sabemos dónde. Pero en la época que tratamos aquí, el euskera no había venido de ninguna parte, ya estaba aquí cuando llegaron las demás lenguas. Bajo este concepto el euskera es la lengua más antigua de Europa. Todas las otras lenguas son idiomas foráneos que vinieron del Este y que fueron tan influyentes, que podían imponer sus lenguas a los habitantes primitivos. […] el euskera es la única superviviente de toda una familia idiomática europea”

Dejemos ya de ver el euskera como una fuente de conflicto. Guardemos este tesoro con el esmero y el cuidado que se merece, promovamos su conocimiento, estimulemos su uso, mejoremos su estatus, invirtamos en su enseñanza… Conservarlo, defenderlo y ampararlo es misión de todos, más allá de fronteras u ideologías. Y exijamos a la administración, sobre todo, en este caso a la administración de Navarra, que cuide esta reliquia prehistórica con el esmero que se merece. En Navarra no tenemos Altamira o Atapuerca… tenemos algo vivo entre las manos... Tenemos nuestra “Lingua Navarrorum”, tan digna de admiración, de respeto y en definitiva, tan digna (y necesitada) de ser querida…

Juan Goñi

Nota: Gran parte de la información aquí recogida ha sido volcada de un excelente artículo que te recomiendo poderosamente.

En la foto, panorámica de uno de esos maravillosos paisajes del Pais del los Vascos, el Pais donde se habla el euskera, osea, uno de los paisajes de mi Euskal Herria: Baztan - #Navarra, #Nafarroa. La imágen fue captada por los ojos de un valenciano que admira mi Tierra, que es la suya, porque la ama: Angel Villalba Fonfria.

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