Frío.



Otra mañana demasiado temprana, otra mañana aun oscura. Mis huesos y su manía de quejarse demasiado. Frío en la cara al asomarme al mundo. La iglesia que marca despacio las seis, y un gallo que contesta como desairado. Un café caliente y las primeras noticias del día. Vomitivas, como las de ayer. Cierro la puerta a tanta inmundicia y me pongo mi música. Erik Satie, tan vals retorcido, tan París, tan niño anciano. Llueve en Baztán, sin descanso, sin novedad. Petirrojo y mirlo, tráfico, camiones lejanos.

A veces estás tan lejos que pareces imposible.

Absurdas armonías, quiméricos sueños en la amanecida.

Cuando salga el sol me encontrará entumecido, desbrozando zozobras y dificultades.
¿Cómo se limpia un corazón cuando amanece impregnado del vaho de la mañana? Voy a dibujar con el dedo una esperanza en el espejo mojado mientras no tenga otra cosa mejor que hacer.

Qué manía la mía de ponerme pensativo tan de mañana.

Juan Goñi

PD: Erik Satie lo decía así:
https://youtu.be/LNfHH13SFS4

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